Pasadas las tres de la mañana, la energía eléctrica se corta, lo que provoca un apagón general en el hotel, solo algunas pocas luces de emergencia quedan encendidas. Eva y Gabriel salen de su cuarto y se dirigen por las escaleras hasta la habitación de Katiuska, llegan allí y entran con una llave maestra. La joven duerme. Eva coge la mano de la modelo y le coloca una inyección en la muñeca. Katiuska abre los ojos y mira a Eva sin poder mover un solo músculo de su cuerpo. -¿Creíste que me amenazarías como si nada? -increpa Eva-. A mí nadie me exige nada. Mucho menos tú. Llevan a su víctima al baño y allí la dejan en el suelo. Toman una tijera y le cortan las venas ante la aterrada mirada de la joven que no puede defenderse, ni gritar, impotente de no poder evitar su propia muerte. Gabri

