A casi nadie le resulta agradable recibir críticas, incluso aunque estas sean constructivas. Nos duele, nos enfada y nos altera escuchar en boca de otros aquello que no hacemos del todo bien. Nos cuesta reconocer los errores, pero es un ejercicio muy sano y necesario para nuestro crecimiento personal. A pesar de lo difícil que resulta asumir nuestros fallos, si logramos hacerlo estaremos más cerca de tener una existencia plena y feliz. En otras palabras, reconocer nuestros errores y hacernos responsables de ellos mejorará tanto nuestro estado interno, como nuestras relaciones personales. Cometer errores es humano: Todas las personas fallan alguna vez y esto es algo normal. Es necesario aceptar esta realidad y dejar de juzgarnos duramente. Reconocer los errores es valiente: asumir nuestr

