Ethan O´Connor Subimos a la azotea de mi apartamento para ver el cielo, era una noche distinta a las demás, había muchas más estrellas, el aire incluso parecía estar más puro. Tomé su mano guiándola hasta sentarnos en unas bancas, ella se enrolló en una ridícula manta naranja que ha dejado en mi casa porque según ella aquí hace mucho más frío que por la suya. -No te rías, hace un frío de mierda - se quejó. - ¿De quién fue la idea de subir? - le recordé antes de encender otro cigarrillo. - ¿No quieres taparte? - me preguntó. - Preferiría morir de hipotermia que usar esa cosa - respondí haciéndola reír. -Oh vamos, no es tan mala. - Como digas, pumpkin - ella sacó su dedo medio en respuesta y me quitó mi cigarro - eso es mío. -Ven por él - dijo y como si fuese una niña de cinco años

