Arde en el infierno

4877 Words
Ethan O´Connor Manejo hacia la misma dirección de siempre, las mismas conversaciones, mismos tramos, todo exactamente igual día tras día. No me enorgullezco de lo que hago para vivir, pero es lo único que me enseñaron a hacer, no he tenido la suerte de contar con las mismas oportunidades que el resto de personas de mi edad. Desde niño he tenido que aprender a valerme por mí mismo, sin tener el apoyo de nadie. Si no nadas, te ahogas, es el lema que me enseñaron en mi estadía en la correccional. Recibí clases en aulas llenos de potenciales psicópatas y delincuentes juveniles, por lo que, mi educación no ha sido la mejor, aunque no puedo quejarme, me enseñaron todo lo que necesito para sobrevivir. Es mentira esa mierda que tendremos la oportunidad de tener una nueva vida, ni siquiera tenemos a alguien que le importe. Escapé apenas vi el más mínimo chance de hacerlo, conocí a Derek y Bill, en el camino Emma se unió y juntos hemos podido seguir adelante. Como la familia que ninguno pudo tener. Cuento con lo necesario para vivir, y por mí está bien, una persona que vive sola y que para fuera de casa no tiene que guardar tantas cosas, aunque tampoco implica que viva como un indigente, ahora que Noelle viene a casa sería bueno usar algo del dinero en arreglar un poco este chiquero. Noelle. Finalmente todo se reduce a ella. Nunca pude sentir que pertenecía a algún lugar, hasta ahora no entiendo cómo mis amigos me soportan, debo reconocer que tengo un carácter complicado, mi mente está jodida y no sé lo que quiero, sólo vivo porque no tengo otra opción. Tengo pocos amigos, pero igual siempre fui sólo yo, aprendí que no es bueno tener a tu lado a tantas personas, porque implica dolor: te traicionan, te abandonan o mueren. Y vuelves a lo mismo: te quedas solo. Ya perdí suficiente en esta vida como para permitirme sufrir más. Nunca me interesó tener una novia o relación formal, cuando tenía necesidades buscaba a alguna chica en un bar y listo, dentro de lo complicado de mi mundo, era una sencilla y tranquila vida, hasta aquel día en la estación de tren. Esperaba a uno de mis clientes habituales, un mensaje avisando que llegaría más tarde me hizo enojar, pero no tenía otra opción más que esperar. Intenté entretenerme observando a las demás personas, cada quien pendiente de lo suyo, algunos parecían apurados, otros enojados o ansiosos por las demoras del tren. Es divertido adivinar lo que las personas piensan, al menos en momentos donde no tienes nada mejor qué hacer. Y de pronto la vi. Frente a las vías, con la mirada perdida, pareciera como si su mente y cuerpo se hubiesen desconectado, entiendo esa sensación, cuando ya no puedes más con tu dolor y tu cuerpo parece intentar protegerte bloqueando tus emociones. Me ha pasado. Iba a revisar la hora hasta que me percaté de que aquella chica se acerca a peligrosamente hacia las vías. Estaba dispuesta a saltar. Caminé hacia ella esperando poder detenerla, y en el momento preciso en el que iba a dar el siguiente paso logré tomarla por el brazo, recuerdo que le grité, ¿cómo demonios se le había ocurrido hacerlo? Parecía no importarle, no, no era eso, traía puestos sus audífonos, llamé su atención y al percatarse de mi presencia ella se sobresaltó y fijó su mirada en mí. Sus ojos. Aquellos ojos verdes eran deslumbrantes, los más sinceros que vi en mi vida, las palabras pueden engañar, pero los ojos no. Y me permitían ver todo el dolor que esta chica carga sobre sus hombros. Me atrevería a decir que esta chica carga con muchos demonios internos. Es joven, no debe tener más de dieciséis años, se excusa fingiendo ser distraída y decido seguirle el juego. Es linda. Me gusta porque está igual de rota que yo. Sus ojos tienen el potencial para ser los más hermosos del mundo, si pudieran dejar un poco de esa tristeza constante, está cansada, y la entiendo, es agotador pretender ser alguien que no eres en todo momento. Debe sentirse avergonzada, y aprovecha la primera oportunidad que tiene para correr y alejarse, bueno, es una lástima, aquellos ojos me hicieron sentir comprendido. Deja las drogas Ethan, te hacen pensar estupideces. Alex, mi cliente, me avisa que está cerca a la entrada, será mejor que me apresure en darle el encuentro, ¿qué es eso que hay en el suelo? Parece una carta, se le debió caer a la chica extraña. ¿Será para algún novio? Bueno, tendré algo para entretenerme durante la cena. -       ¿Por qué tan pensativo? ¿Conociste alguna chica? – pregunta Alex. -       ¿Desde cuándo te importa? – contesto mientras cuento que el dinero esté completo. -       Siempre tan comunicativo, Ethan. ¿estás ocupado? Tengo una idea, es un proyecto grande, y por el tiempo que nos conocemos creo que eres la persona indicada. Alex es el típico chico adinerado y tuvo todo a su alcance desde niño, y ahora no tiene idea de qué hacer con sus millones para enojar a sus padres porque no le dieron atención, en otras palabras, es un idiota que la única virtud que posee es su dinero. Es uno de mis mejores clientes, excepto cuando intenta que seamos amigos. No tengo nada mejor por hacer así que acepto escucharlo, vamos caminando hacia un bar en una esquina de un barrio de mala muerte, para ser un niño rico tiene gustos de mierda. -       ¿Y bien? – pregunto al notar que no ha mencionado el tema nuevamente, bebo un sorbo de la cerveza para calmarme. -       Eres impaciente, eso es una pequeña desventaja para el plan, tomará tiempo – contesta mirándome a los ojos - ¿te gusta este local? -       Alex, ¿puedes ir al punto, por favor? -       Contesta mi pregunta – me pide. -       ¿En verdad quieres saberlo? Estamos en uno de los peores barrios del país, digo, el local es grande, pero está mal decorado, parece descuidado – respondo analizando el ambiente. -       Y barato – añade Alex – lo acabo de comprar. -       Debes estar bromeando – contesto - ¿para qué te serviría un local así? -       Para más de lo que crees, piensa en grande, Ethan ¿crees que este ambiente tenga potencial para ser un club? No sólo un club, sino uno de los más populares. -       Honestamente dudo que niños ricos vengan a este lugar… A no ser que sea el club de las ovejas negras con millones de dólares, como tú – opino. -       Exacto, es la fachada perfecta para el negocio perfecto. -       ¿Podrías ser más específico? No te entiendo del todo. -       Drogas, Ethan, aquí podrías vender lo que sea que quieras, tener más clientes y… el resto dependerá del destino. Y vaya que necesité paciencia. Fueron meses de arduo trabajo, planificando hasta el más mínimo detalle, logré que uniéramos en el proyecto a Bill, Derek y ocasionalmente a Emma, no quiere tener más problemas y la entiendo, aunque su ayuda con la tecnología ha sido de gran importancia. Los resultados fueron incluso mejor de lo que se esperaba, mientras Disturbia era remodelado y ambientado, las ventas crecieron abismalmente, todo iba excelente, incluso para fines personales, pues, el mundo es tan pequeño algunas veces, aquella chica que conocí en el tren no era nadie más ni nadie menos que Noelle Jennings, la prima de Alex. Aquello simplificó mi búsqueda, odio admitir que vengo siguiendo a Noelle por tanto tiempo, intenté protegerla del dolor, me manché de sangre las manos en el proceso, pero nada parecía ayudarla, entonces comprendí todo el significado de su carta, ella me necesita. Pero ¿cómo presentarme ante la prima de mi socio? En especial cuando he desarrollado lo que podría ser considerado como una obsesión con ella. No tengo ninguna oportunidad con una chica de su clase, y es aterradora la manera en que todos mis pensamientos giran a su alrededor. Cuando las cosas están destinadas a pasar encuentran la forma de hacerlo en el momento y lugar perfecto. Para Halloween de este año Disturbia ya estaba considerado entre los mejores clubs de la ciudad, el ambiente perfecto para los rebeldes, los que no pertenecen a ningún otro lugar, para los chicos y chicas malas de la familia. Donde la oscuridad nos une a todos. Creí que podría controlarme, o que, eventualmente mi interés por ella desaparecería, pero sucedió todo lo contrario. Me confunde, no sé cómo sentirme sobre ella, no esperaba encontrarla y simplemente apareció en mi vida, mi chica con la sonrisa rota. No es perfecta, en realidad está muy lejos de serlo, y es precisamente eso lo que me gusta, no quiero solucionar su vida, ni ser el príncipe azul que la salve, sólo quiero ser Ethan y estar para ella cuando se sienta sola. A su lado me siento bien, me agrada el Ethan que soy con Noelle, el que puede bromear, tontear, y hacer cosas normales para un chico de veintitrés años, pero la verdad es que ella no conoce a mi verdadero yo, ni siquiera el alma con más problemas en el mundo podría soportar la carga que implica tenerme en su vida. Ella es demasiado buena para mí. Estoy dispuesto a intentarlo, quizá pueda funcionar, y todo pueda salir bien, sabía que tenía algunos problemas en casa con su prima y Jason, ese idiota sólo vive para dar problemas. Sí, también él es parte de Disturbia, personalmente quiero matarlo por todo lo que le ha hecho a Noelle, pero por sus nexos con la familia Jennings le perdono la vida. Hace unos meses tuvimos la mejor idea, aunque también la más arriesgada; podemos crear nuestras propias drogas, claro, tomará tiempo y es una inversión de dinero considerable, pero los resultados podrían llegar a ser perfectos, ¿qué pasaría si se crean las drogas más potentes con niveles de adicción altos, y vienen en forma de píldoras comunes y corrientes? Dentro de un tiempo tendré que hacer un viaje con el equipo, para investigar los avances del proyecto, hemos practicado con un grupo de ratones, y es hora de ver cómo van. ¿Cómo reaccionarías si supieras quién soy realmente, Noelle? ¿Seguirías queriéndome? Intento mejorar su día, y después de comer decidimos ver una película para relajarnos un rato, al menos ese era el plan hasta que noté que Noelle estaba dormida. Apagué la televisión y la cubrí con mis brazos, espero que pueda descansar, exactamente no sé el problema que tiene, porque es evidente que no sólo tiene ansiedad, pero no me atrevo a preguntarle por ello, pero sea cual sea el problema no le permite dormir bien, no soy tonto, y sé que ella acepta verme en las noches por sus dificultades para conciliar el sueño. Me pregunto quién puede haberle hecho tanto daño a una persona tan buena como ella, quién pudo haber sido capaz de destrozarla a tal punto. Como es de costumbre en medio de sus sueños Noelle se sobresalta y comienza a hablar dormida, luce tan asustada, ¿qué te pasó, cariño? -No, no, para, por favor, para - pide dormida. -Shh... Tranquila cariño, estás conmigo - la consuelo susurrando, mis manos masajean su cabello suavemente y deposito un beso en su frente - ¿me sientes, cariño? Aquí estoy, no te dejaré sola. Mis ojos comienzan a cerrarse también hasta que el sonido de mi celular me mantiene alerta, corro a responder, no quiero que Noelle se asuste. - ¿Hola? – contesto a la llamada. - ¿Dónde estás, idiota? ¿Qué haces que no estás embriagándote conmigo? – bufo al escuchar la voz detrás del teléfono. -Derek, ya te dije que estoy ocupado – respondo en voz baja para no incomodar a Noelle. -Oww, ¿otra vez con tu novia? No sabía que eras de esos chicos que se dejan mandar por la novia, sugar boo. -No es mi... ¿qué quieres? - susurro. -Ven, es importante, no demorará mucho, al menos eso creo. -Bien - respondo resignado, conociendo a Derek es capaz de venir y no irse nunca. Noelle se ve tan tranquila durmiendo, espero volver pronto, acaricio su mejilla y luego la beso antes de vestirme y salir hacia Disturbia, odio este lugar, pero es lo más parecido que tengo a un hogar.  No puedo dejar que la vida paralela que llevo junto a Noelle haga olvidar lo que soy, o de dónde vengo. Visualizo a Derek en una de las mesas y me acerco, veo que no está solo, Bill otro de mis amigos también está aquí, esto no puede ser bueno.  -Ahora que tienes novia te olvidaste de tus mejores amigos, idiota - se queja en burla Derek- ¿al menos aceptarás una cerveza? -Sólo una, y no es mi novia – acepto la bebida y tomo asiento entre ellos. -Bueno ¿cuándo podremos conocerla? - pregunta Bill - ¿no te aburres de estar todo el día en casa con ella? - Ay por favor Bill, si a Ethan le encanta llevar la doble vida de Hannah Montana - responde Derek como si se tratara del chisme de una persona ajena a nosotros - en parte lo envidio. -Los dos dejen el tema, ¿qué era tan importante? – prefiero ir directo al grano para poder regresar lo más pronto posible con Noelle, quiero estar presente si tiene algún mal sueño o consolarla si se sobresalta. Particularmente hoy tengo la sensación de que debo estar con ella, como si fuera a suceder algo malo y necesitara protección. -Nuestra amistad lo es, al menos para mí - responde Bill tocándose el pecho- es broma, me alegra verte bien, no sé lo que esta chica esté haciendo, pero es genial. -Lo es, pero es complicado esto de tener dos vidas ¿saben? Agradezco demasiado que no sea como la mayoría de chicas y ande preguntando todo sobre mi vida, sino no tendría ni idea sobre qué decirle – respondo bebiendo de mi cerveza. - ¿Y si le dices la verdad? – aconseja el rubio de ojos miel sentado a mi lado. -Sería mucho para ella, Bill, algunas veces es mucho para mí mismo – reconozco en voz alta mis dilemas emocionales, bueno, dicen que los amigos te ayudan cuando ni siquiera tú sabes qué hacer con tu vida ¿no? -En verdad te importa... - susurra Derek y le da una mirada extraña a Bill.  -Más de lo que me gustaría admitir – respondo dándome cuenta de que en verdad me estoy enamorando de ella. - ¿Sabes lo grave que es eso? - pregunta Bill.  -Me acabas de decir que le cuente la verdad – enarco mi ceja confundido del repentino cambio de su reacción. -Sí, pero era porque quería ver tu respuesta. Ethan, sí sabes que está mal ¿no? – ambos me miran a los ojos esperando a que reaccione. -Tal vez pueda... -Ella no es tonta, en algún momento querrá saber sobre ti, hará preguntas, comenzará a cuestionar, ya sabes, las cosas que los novios normales hacen. - Derek parece intentar hacer que entre en razón, ya veo por qué querían verme, esto es una intervención.  - ¿Me están diciendo que debo terminar con ella? – no puedo evitar alzar la voz con sorpresa, Noelle es muy importante para mí, dejar de verla… no sé si podría hacerlo.   -Sólo te aconsejo que pienses bien lo que haces, una cosa es cargar con el peso del trabajo y otra sería proteger a las personas que quieres, es mejor estar solos Ethan, nosotros tenemos menos problemas, y desde que vi a esa chica en tu apartamento supe que te meterá en un buen lío, incluso puede hundirnos a todos nosotros - dice Derek y Bill asiente.  - Ella no lo haría – respondo de inmediato. - ¿Crees que su plan de vida es vivir por siempre con un vendedor de drogas que vive en un apartamento de una pieza? Eres una novedad Ethan, o puede que esté muy deprimida, pero no pierdas la cabeza por esa chica – me aconseja Derek – intento hacer tu vida más sencilla. -Habla por ti, ahora mismo tengo el doble de problemas - respondo antes de terminar mi cerveza. -Lo siento por arruinar tu relación, o lo que sea que tienes con esa chica, pero era necesario que pienses en todo lo que conlleva. - ¿Esto era lo urgente que tenían que decirme? – pregunto abrumado por todo lo que debo pensar. - No, el viaje se adelanta, así que toma una decisión de una vez, en dos días nos vamos a Ibiza – comenta Bill – y Alex te manda esto – me entrega una caja pequeña que contiene un reloj, mierda vendiendo uno de estos creo que me alcanzaría para comprarme una puta casa. -Fuerte y claro – anuncio a manera de despedida, no sin antes dedicarles un dedo medio a cada uno. Idiotas. Maldito Derek, siempre actuando como si fuera Pepe Grillo, aunque tiene razón en algunas partes, todo lo que está sucediendo podría poner en riesgo a Noelle, tendría que darle tantas explicaciones, hablar de temas de los que aún no estoy listo, ¿en qué momento se complicó todo? Quisiera que siempre fuera como en las noches, tan solo ella y yo mirando a las estrellas. Para sorpresa mía aún sigue dormida cuando regreso, me alegra que pueda dormir un poco más. Ella no es tonta, en algún momento querrá saber sobre ti, hará preguntas, comenzará a cuestionar, ya sabes, las cosas que los novios normales hacen. Fue casi una premonición, porque apenas volví al apartamento Noelle me invadía de preguntas, que sospecho recién se anima a decirme, a pesar de guardarlas por tanto tiempo con ella. Ni siquiera cuando he sido interrogado por policías me he sentido tan presionado, ella me estaba haciendo perder el control. Me estaba obligando a actuar de una forma que no quiero. Como dije antes, tengo un mal carácter. Mi mente es un lugar oscuro que me da miedo por la cantidad de ideas que puedo llegar a crear. Noelle es una persona importante para mí, y a pesar de ello, pensé en lastimarla, incluso en matarla. Le pedí que pare. Y no lo hizo. Si ambos perdemos el control ahora, ¿qué nos esperaría luego? Ella volverá a cuestionarse, a preguntar, a empujarme hacia el límite, y no sé si podré volver a mantenerme tan relativamente calmado. Quizá todo fue una manera del destino de demostrar lo que Derek intentó advertirme, que soy un monstruo para ella. Entonces tuve que hacer lo mejor que sé: lastimarla hasta el punto de quebrarla, intentar abandonarla, crear un cortocircuito en su mente para que empiece a odiarme, ver cómo sus ojos perdían ese hermoso brillo recién adquirido me rompió a mi también, fue jodidamente difícil, pero es lo mejor para los dos. Noelle me hace débil, y puedo permitirme el lujo de serlo. Derek tiene razón, debo ser un capricho y pronto me olvidará, en unos meses no seré nada más que un error más en su lista. -       Si pudieras viajar a algún lugar ¿adónde irías? – pregunto antes de encender su porro. -       Depende, ¿irías conmigo en ese viaje? – responde con otra pregunta – oye, esta te ha quedado mejor que las anteriores – comenta volviendo a fumar. -       No lo fumes tan rápido, o te podrá afectar. -       ¿Desde cuándo eres mi padre? – cuestiona burlona. -       No seré tu padre, pero puedo ser tu papi si quieres. -       Qué asco, Ethan – amo escucharla reír, podría pasar horas a su lado sin aburrirme – contestando a tu pregunta, creo que sería Italia. -       ¿Cartas a Julieta influenció en algo en tu decisión? – pregunto, ayer vimos esa película y pude notar lo emocionada que apreciaba los paisajes. -       Puede ser, pero piénsalo por un minuto, dejando de lado tu fachada de chico malo – dice imitando mi tono de voz – tú y yo en Italia, ¿no crees que suena bien? -       Siempre que inicie con “tú y yo” lo hará – contesto – haremos ese viaje. -       ¿Ah sí? ¿Cuándo? – responde después de fumar. -       No lo sé, pero estoy seguro que escaparemos de todo un día rumbo a Italia, Noelle Jennings. -       ¿Lo prometes? -       Lo prometo. Todos lucen emocionados, nuestros meses de empeño parecían dar buenos resultados, las últimas ratas demostraban niveles de adicción elevados tras tres consumos regulares, es el tiempo suficiente para enganchar a jóvenes, incluso podría ser menor, los indicadores eran excelentes, pronto podríamos lanzarla oficialmente al mercado. Veo el rostro de felicidad de los demás, y por más que intento no puedo sentirme del todo bien, trabajé igual, hasta más que ellos ¿por qué diablos no soy capaz de disfrutar un merecido logro? -       ¿Alguien me contará la razón por la que Ethan parece un adolescente emo deprimido? – pregunta Alex mientras nos dirigimos a un club. -       Sólo estoy algo cansado – me excuso. -       Terminó con su novia – bromea Derek – es la primera vez que experimenta un corazón roto. -       Imposible, ¿siquiera tienes corazón, Ethan? – Alex se ríe escandalosamente – muero por conocerla – su mirada cambia a una de asombro – oigan ¿ellos no son los chicos de 5 seconds of summer? -       ¿Acaso me veo como una niña de seis? – se burla Bill – no sabía que te gustaban. -       A mi no, pero mi prima sí, Noelle muere por ellos, iré a hablarles, quizá obtenga un autógrafo o algo así. Seguramente la animará. Alex camina hacia la mesa donde se encontraban esos cuatro chicos, y fue imposible no recordarla, incluso puedo sentirla a mi lado, su cabello castaño y esos ojos verdes tan únicos. ¿Qué será de ti, Noelle? Odio admitirlo, pero tenías razón yo te necesito más de lo que tú me necesitas a mí. ¿Cómo te sientes? Parece ser una pregunta sencilla, pero, ¿qué deberías responder cuando ni siquiera tú mismo entiendes lo que sientes? Algunas veces nada, y otras todo. Lo único que tengo claro es que cada día es una lucha conmigo misma, desde el momento en que abro los ojos en la mañana y cuando intento dormir en las noches. Es agotador, estoy harta de fingir estar bien, porque no sé cómo me siento, sólo sé que bien no estoy. Este vacío es cada vez más grande... Sola. Herida. Incomprendida. Vacía. Al borde del abismo. Así me siento, podría desaparecer ahora mismo y nadie se daría cuenta de que me fui. ¿Quién llorará en mi funeral? ¿Le haré falta a alguien? Cada vez que intento hablar todos intentan repararme, juzgarme, englobar todo lo que siento en una sola palabra. Me quieren convertir en un problema. Sé que estoy jodida, sé que soy un desastre viviente, y estoy casi segura de que no tengo arreglo, pero ¿es tan difícil que alguien simplemente me escuche? Sería interesante conocer a alguien que viva algo similar, y juntos ser un desastre, disfrutar de una conversación sincera, bajo las estrellas, siendo nosotros contra el mundo. ¿Habrá alguien que pueda comprenderme? Yo te entiendo, Noelle, pero hay tantas cosas en juego, no soportaría que resultes herida. Doblo y guardo la carta cuidadosamente en el bolsillo de mi pantalón antes de dormir.  3 meses después... Abro la puerta de mi apartamento y dejo mis maletas en la sala, Emma se ha encargado de mantenerlo limpio durante mi ausencia, fueron meses que me sirvieron para darme cuenta que realmente esa ilusión que tenía con Noelle no iba a funcionar, y es mejor que las cosas quedaran claras para ambos, me imagino que ahora ella debe de sentirse mucho mejor.  El primer mes recibí muchas llamadas y mensajes de voz de ella, pero no respondí ninguno, al tiempo pareció entender. Fue difícil, tuve muchísimas ganas de responderle, de dejarlo todo e ir tras ella, mandar a la mierda todo, huir a Italia como lo hablamos aquella vez. Ahora, aquí, mirando el lugar donde estuvimos juntos tantas veces me vuelvo a sentir confundido, aunque seguramente ella ha vuelto a hacer su vida, y está de maravilla sin mí, no te compliques Ethan, tú le harías daño y la arruinarías por completo.  No merezco nada, y mucho menos a alguien como ella.  Tocan a mi puerta y abro esperando a la única persona que podría venir a visitarme: Emma.  - ¿Qué te hiciste en el cabello? – pregunto extrañado de ver a mi extravagante amiga con un tono de cabello no acorde a su estilo peculiar. - "Hola Emma, te extrañé", Hola Ethan, lo sé, hace meses no nos vemos, también te extrañé, idiota - comienza a hablar sola y después me abraza - ¿acaso no te gusta? - pregunta dando una vuelta. - Sí, pero es raro, desde te conozco siempre has sido un arco iris humano y ahora tu cabello es... - Castaño, lo sé, son sacrificios de amistad - responde - espero que me hayas traído muchos obsequios costosos - dice Emma riendo. -Algunos - respondo en el mismo tono - ¿cómo es eso de sacrificios de amistad? - ella me queda mirando - ¿por qué me miras así? - Lo hice por Noelle - responde en un susurro - diablos, me siento culpable de estar riendo contigo cuando ella la ha pasado tan mal.  - Es lo mejor, y nosotros mejor que nadie lo sabemos. - Hay formas para hablar, idiota - me golpea - por un momento pensé que cambiarías por ella. - Vamos Emma ¿desde cuándo inventas historias románticas? – bufo. - Sólo digo que ella lograba sacar al verdadero Ethan, no al imbécil que se fue a Ibiza – susurra, aunque igual puedo escucharla. - He sido ese imbécil toda la vida, y es la manera en la que conseguí sobrevivir – respondo encogiéndome de hombros. - Bien, mejor hablemos de otra cosa antes de que terminemos asesinándonos – propone cambiar el tema y no puedo estar más de acuerdo. - ¿Y... ella ... está bien ahora? - me animo a preguntar.  - ¿Cuándo he permitido que un amigo mío lo pase mal? Entre Ally y yo nos hemos encargado de ella, pero se encuentra bien. - ¿Ally? ¿La prima odiosa? -Sí, muchas cosas han cambiado desde que te fuiste, no es tan mala como todos pensábamos, en fin, tengo que dejarte. - ¿Van a salir? – pregunto. - Por supuesto, es sábado, por favor, quédate en casa hoy, luces algo cansado – me aconseja tocando mi pecho con afecto. - Fue un viaje agotador – admito. - Bien, vaya a descansar, que yo iré a divertirme.  … Mi celular no deja de sonar, jodida mierda, es casi la una de la mañana, como sean Derek y Bill los mataré, no tengo ánimos de ir a ninguna fiesta, sólo quiero dormir.  - ¿Qué mierda quieren? Estoy durmiendo – me quejo por teléfono. - Ethan... no sé qué hacer, estoy acojonada – su voz se escucha tan asustada. - ¿Emma? ¿Qué pasó? – pregunto despertándome, para que me llame a esta hora y tenga la voz así debe de haber pasado algo malo. - No tengo ni idea, mierda, Ethan, pero me estoy metiendo en el problema más grande de mi vida – susurra. - Tranquila, intenta explicarme lo que pasó ¿dónde estás? - pregunto levantándome de la cama. - Camino a casa, estoy conduciendo el auto de Noelle, ella se ha puesto mal - responde con la voz totalmente ida - no debí hacerle caso. - ¿Qué? No te entiendo nada. Emma ¿dónde estás? ¿qué está pasando? - Noelle está muy mal, Ethan. Creo… creo que se está muriendo – masculla aparentemente aguantando las ganas de llorar. - ¿Y te la llevaste así? Deberías llevarla a un hospital, no a mi casa – grito exaltado, ¿Noelle muriendo? No, no puede pasar. - Ella dice que no puede ir a un hospital, es largo de explicar y estoy muy nerviosa, por favor espérame abajo, necesito ayuda. - Emma ¿su familia sabe sobre esto? - Prácticamente me la he robado de su casa. - ¿Qué? - grito por teléfono - ¿te das cuenta de lo que te pueden hacer? Emma, hasta te pueden estar siguiendo, mierda, más te vale tener una buena razón. Acelera lo más que puedas. - En eso estoy, gran idiota, pero parece que asusta a Noelle. - Para, por favor, para, para - se escucha que Noelle comienza a gritar. - ¿Estás loca? Suelta el volante, nos vamos a matar, Noelle, basta. - ¿Emma? ¿Qué mierda ocurre? Mi corazón se paraliza al escuchar el sonido del auto impactando contra algo más y la bocina pegada. Ninguna de las dos vuelve a hablar. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD