Y el tan esperado jueves había llegado, lo que significaba que estaba a solo un día para la entrega de aquel proyecto y por desgracia solo se llevaba un setenta y cinco por ciento de avance. El asistir a casa fue una de las peores opciones que se pudieron haber llevado a cabo para mejorar el rendimiento y avance del mismo, así mismo el trabajo individual era sinceramente un asco, ya que terminaba por no gustarnos, mejorarlo o sinceramente tirarlo a la basura. Por lo que no quedaba más que tomar los riesgos y quedarnos a trabajar todo el día en la oficina, si era necesario hasta a dormir ahí.
Para estas fechas mi relación laborar con Susan había cambiado drásticamente, la empecé a conocer mejor y así mismo persuadir en nuestro ambiente, lo que ocasionó que tuviéramos el mismo objetivo en el trabajo, igualmente con Frank, pero él simplemente se dedicaba a coquetear con ella, quizás logren hacer bonita pareja, tal vez, todavía tengo en mente que él no es tan bueno como aparenta.
Llegó la tarde y todos ya habían salido de sus oficinas a excepción de nosotros, mi mente solo se concentraba en terminar y por fin estar libre de todo esto.
— ¡HEEEY MIS NIÑOS! — La voz de Ileana acabó con toda aquella concentración. — ¿Qué desean para cenar?— Se recargo en la puerta.
— ¿Enserio? No será que simplemente estoy soñando — Parpadeó Frank —Debería de aprovechar la oportunidad... creo que quiero espagueti o... — Pauso mostrando un rostro perdido.
—wou, que lastima... les he traído rosquillas y una pizza, será para la otra chicos — Camino hasta el escritorio principal y dejo las cosas — Ah... el café... mh, pueden ir por el a hasta la cafetería de aquí, y agradezcan que les he traído rosquillas. — Sonrió.
Deje mis cosas sobre la mesa y la mire de reojo —Ya decía que nada bueno venía de ti... Entonces, gracias por tanta amabilidad — Acomode mis lentes — ¿No ya acabo tu turno? — Tal vez esto último tomó un énfasis más molesto.
—Hey, hey... —Ileana volteó a verme —Tranquila, no empieces a estresarte que no te ves nada agradable ¿Cierto Susan? —Se acercó hasta ella y se apoyó en su hombro — No crees que Ale pierde todo su encanto con enojarse, debería de bajarle solo un poco, casi nada — Sonrió ampliamente.
— Son dos contra una, no tiene caso negarme, pero si quieres verte así toda alegre, puedes dejarnos trabajar, de verdad te lo agradecería... —Apoye mis manos sobre mi mueble esperando las acciones ajenas.
Al terminar de decir eso camino hasta la puerta —No te saliste con la tuya, solo voy por café y enseguida vuelvo, deben de comer y estar al cien para mañana. Me preocupo por ustedes y ¡hey! No tiene caso seguirme molestando, anden ya mejor trabajen — Golpeo sus manos animada y se dio media vuelta.
—No sé si tomar eso como ánimos o simplemente una orden oculta entre aquel intento de empatía — Comentó Susan volviendo a tomar su ordenador.
Seguimos con lo nuestro, cuando mi teléfono timbro. No había visto la hora, estaban a punto de dar las ocho de la noche y si, para esta hora se suponía cenaba con Lis. Tomé mi teléfono y salí de la oficina.
— ¿Hola?... — Contesté esperando no escuchar algún reclamo.
—Ale, ¿Todo bien? Esperé a que llegaras pero nada... — Preguntó.
— Estoy en la oficina, no sé muy bien si pasare la noche aquí, pero lo más probable es que si, todavía no termino el proyecto y por desgracia es para mañana, espero avanzar y llegar temprano, que tengo que hacerlo porque no puedo estar aquí con la misma ropa de ayer — Sonreí. — Había olvidado llamarte por tanto estrés, lo siento —
—Sí, te entiendo, tranquila no tienes por qué disculparte. Pero estás con los demás chicos, Susan y Frank o simplemente tú ahí en la oficina... Porque así...— No termine de escuchar todo, ya que Ileana grito desde la zona de cafetería.
— ¡Alexia! Me puedes ayudar un poco linda, creí traer todo con yo sola pero... soy un fracaso. — Caminaba con dificultad con los cuatro cafés juntos.
—Amor, espera... necesito ayudar con algo... — Me acerqué hasta donde se encontraba Ileana y tome dos de los vasos — Para eso existen las estas cosas estas...especiales — Dije molesta, tratando de sostener mi teléfono.
—Disculpa... — Entró a la oficina, posteriormente salió y tomo ambos vasos de las manos — Ya graciaaas, a ver si ya entras a seguir trabajando, no que tanto tiempo perdido y demás. — Cerró la puerta.
Respiré profundo y tomé el teléfono — ¿Sigues? — Pregunte todavía sin bajar mi tono de voz.
—Si... pero no quiero quitar más tu tiempo, sé que estas ocupada y lo entiendo, si manejas procura que no sea tan de madrugada, por tu seguridad. Yo veré un poco la tv y dormiré. Animo y suerte, te amo. — Seguía tan tranquila que eso me hizo bajar por completo aquel desbalance de actitud.
—Sí, gracias... Te veo hasta más tarde, dulces sueño, te amo — Respondí y termine la llamada.
Cuando entré las cosas seguían igual, solo que no quería ver a Ileana, por más buena y divertida que sea, últimamente no me acostumbro a sus actitudes, pero trataré de evadir todo aquello que sea una distracción.
Y en fin, pasaron las horas y por fin, aquella animación había terminado, todo había quedado perfecto en solo unas horas. Luego de que Ileana se marchará comenzamos a compartir ideas y fórmulas para terminar lo más pronto posible, era la madrugada del viernes, alrededor de las dos de la mañana y nosotros todavía en la oficina.
— ¡Y todo termino! Creo que he terminado con mi trabajo, así que chicos, no sé cuándo nos encontremos, ya que mi trabajo es "temporal" a menos que el trabajo sea un éxito y la chica llamada Alexia de buenos puntos a mi favor hacia el jefe — Expresó Susan mientras se estiraba.
— ¿Enserio? — Tanto Frank y yo, comentamos en el mismo instante.
—Pero es imposible... quedará en mí que te quedes con el trabajo... — Hice un gesto de superioridad y me recargue tras la silla. —Entonces ¿Nos vamos? — El disco y usb se habían terminado de guardar y no quedaba más que hacer en ese lugar.
—Yo no tengo coche... así que no sé qué sería más conveniente, si quedarme aquí y tomar un taxi mañana o tomar un taxi ahora y acatarme a las consecuencias — Se acostó sobre el sillón.
Nos miramos fijamente, por desgracia yo no manejaría a estas horas, tanto porque mi novia me lo ha pedido como también porque la ciudad era de desconfiar. —Yo estoy en las mismas. — Afirme.
Frank nos miró y soltó un suspiro pesado — Vivo a una cuadra... ¿Quieren ir a mi casa? — Pregunto con una mirada fija y solo obtuvo silencio por un par de minutos. —Tengo una habitación extra... se quedarán ahí y punto. Sea lo que sea que hayan pensado, es mejor dormir cómodas en una cama. Yo no pienso quedarme aquí, sinceramente me asusta un poco — Volvió a mirarnos.
—Tienes razón... mañana tenemos que estar aquí para las criticas — Susan se levantó animada y camino hasta donde estaba Frank — No queda otra más que aceptes — Extendió su mano — Uy, esto se ve tentador — Pico una de mis costillas y soltó una risa.
Correspondí la risa — Ya sé, Frank debe de sentirse... — Levanté mi rostro para verlo — No te ilusiones, por favor — Me levanté y caminamos hasta la salida.
Por suerte llegamos sanos y salvos hasta su hogar, era una casa con detallado contemporáneo, sus muebles, los colores rústicos con un color café degradado. Jamás creí que tenía esa clase de gustos, en una de sus paredes tenía una colección de espadas. Todo ese ambiente se sentía tan acogedor como si aún viviera con su familia completa, pero no era así.
Enseguida nos hospedo en el cuarto de huéspedes, dejando unas cuantas playeras y short de él para estar más cómodas y estar tranquilas durante toda la noche, luego de unos minutos se apagaron las luces y me quedé con Susan en la habitación.
Saqué mi teléfono y pensé en llamarle a Lis, pero sería una mala idea despertarla, además estoy en un lugar seguro y dudo que importe, mañana en cuanto esté en casa se lo haré saber.
—Entonces... me cambiare. — Susan me observo y entrecerró la mirada — Te estaré vigilando Alexia Villey — Hizo un gesto intrigante y luego se acercó a mí. — Es broma, estoy muriendo de sueño que cuando caiga en la cama... estaré en coma. —
—Estoy en la misma situación — Tras decir eso empecé a vestirme, quería ya estar descansada.
Tal vez lo que ahora mencione va a sonar fuera de lugar o prácticamente algo acosador, pero era inevitable observar aquel tatuaje que Susan llevaba en la espalda; si, otra cosa más de ella agregada a la lista, no sé exactamente que era porque no lo vi con detalle, pero parecía alguna oración o texto en un idioma extraño, pero dejando eso aun lado, me pareció interesante, me gusta ver esa clase de rebeldía en las chicas, así que no puedo juzgarla por llevarlo.
Acomodamos la cama y estando las luces apagadas, terminamos por dormir. No sé si soñé algo o no, pero el sonido de la alarma sonó que me despertó de manera brusca, así que no solo me desperté yo, sino que también Susan, lo peor de todo es que ella se encontraba entre mis brazos de la misma forma en la que abrazo a mi novia. Sinceramente no evite sonrojarme, pero saber que echaba de menos a mi novia era lógico que me sonrojaría, no obstante el estar abrazada de prácticamente alguien extraño era un punto más para no poder evitarlo.
Me separe de ella —Lo siento... es, costumbre — Dije todavía apenada.
—No debes de disculparte, tampoco es que te esté reclamando, no me di cuenta hasta que desperté — Negó enseguida y se sentó sobre la cama.
—Creo que por eso es que ambas nos dimos cuenta, pero no importa... — Miré nuevamente el reloj — Iré a lavarme la cara, tengo que volver para arreglarme y todo, espero todavía encontrar a Lis en casa — Me levante y fui hasta donde estaba el baño.
Termine, me despedí de Susan así como también de Frank y salí de ahí, claro que para esto tuve que tomar un taxi, volver al estacionamiento de la empresa y volver a casa.
Llegué justo a tiempo, todavía alcancé a Lis en casa, estaba a punto de coger sus cosas e irse a trabajar.
—Buenos Días... — Sonreí.
—Te has llevado toda la noche... pero — Se acercó hasta mi tomándome del mentón— No traes ojeras ni rostro de cansancio ¿Dormiste en la oficina? —
Desvié la mirada — Terminé a las dos de la mañana, pero no quería arriesgarme a conducir, así que fui a casa de Frank a descansar, en una habitación aparte — La mire nuevamente.
—Las dos de la mañana todavía es apto, creo que a esa hora todavía te encuentras a la seguridad en la calle, pero si fue mejor que te quedarás — Tomo su portafolio — Te he dejado desayuno, ya está el agua caliente y si me necesitas puedes llamarme —
— Estaba cansada, no quería quedarme dormida a la mitad del camino, así que fue lo mejor. Y gracias, pero eso sonó demasiado... nada, olvídalo — Le di un beso en la mejilla — Nos vemos más tarde.
—Descansa, hablamos cuando regrese — Se despidió de mí y cerró la puerta.
Me quedé de pie a mitad de la sala y sali hasta donde estaba — ¿Vamos a cenar hoy? Hace mucho no lo hacemos, yo reservo el lugar ¿Te parece bien? —
— ¡Hoy! Justamente hoy ¿Por qué no el fin de semana? Hoy tengo más trabajo que el de costumbre y no sé si este con el ánimo suficiente como para ir a cenar y no quiero estropear todo con mi mala actitud — Me tomó de la mano.
—"Si, creo que ya estropeaste todo desde ahora" — Pensé y sonreí amablemente — Ok, lo entiendo, solo quería festejar si me daban el ascenso, pero también está en un veremos, nos vemos más tarde — Le mande un beso e ingresé a la sala, tenía que llevar la mejor actitud, dentro de unas horas se destinaría otro giro en mi futuro.