David nos observa a Carter y a mí, con esa mirada decidida que tantas veces hemos visto cuando está en el tribunal. Sabemos lo que se viene y aunque el miedo está presente, también la certeza de que no vamos a dar un paso atrás. —Esta vez seremos nosotros usaremos que usaremos a la prensa —dice David, con su voz firme—. No vamos a esperar a que nos chantajeen más. Vamos a contar nuestra verdad antes de que ellos puedan manipularla. Carter lo mira con una mezcla de sorpresa y admiración. Es una decisión arriesgada, pero es la mejor opción. Si ellos publican las fotos primero, no tendremos el control. Y si hay algo que David sabe hacer bien, era mantener el control. —Es la única manera —responde Carter, acercándose a él—. Si nos adelantamos, los dejamos sin poder. Asiento, aunque siento

