Daniel parecía exasperado, y en vista de que esto iba para largo, le propuse tomar un café. — ¿Esto es alguna especie de chantaje para que no le diga a Max lo que está pasando?. Me ofendes, amigo, me ofendes. — ¿Cómo crees?. De hecho sí, algo hay de eso. — lo creo. — dice convencido. — pero tranquila, no suelo revelar los secretos de mis pacientes. Me agrada hablar con él, a pesar de que casi no lo conozco, o que lo conozco poco, pero me transmite confianza. — ¿Qué debería hacer?. — ten sexo con Dave. Escandalizada, así es como estoy por su respuesta. — ¡No puedo hacer eso! O...o bueno sí, pero Max… — Max no lo vale… — ¡Claro que sí! — ¿Esa es la oxitocina hablando o estás enamorada de Daigle?. — Me quedo callada. — Eso es un sí. Pensándolo bien, no me agrada hablar con él.

