Isabella La habitación estaba en silencio, pero mi mente era un caos. Los mareos. Las náuseas. El cansancio inexplicable. Apoyé una mano en mi vientre de forma instintiva. No puede ser… ¿o sí? —Debo hacerme un examen —susurré, aunque estaba sola. Pero entonces mi teléfono vibró. Un mensaje de Leonard: "Llegué al hotel. Reunión mañana. Te extraño." Sonreí débilmente. Lo amaba. Pero había algo que me carcomía: ¿y si él no quería esto? ¿Y si tener un hijo arruinaba lo que apenas estábamos construyendo? Leonard El viaje era agotador. Reunión tras reunión, inversores exigentes, agendas apretadas. Y Sofía… siempre cerca. Demasiado cerca. —Necesitas relajarte —dijo una noche, alargando una copa de vino—. Una sola no te matará. —No suelo beber en viajes de negocios —respondí, pero

