un puente fragil

908 Words

La mañana siguiente amaneció radiante, como si el sol hubiera decidido iluminar las grietas que todavía existían entre Isa y Leonard. Ella preparaba el desayuno mientras los gemelos, sentados en la encimera, revolvían con entusiasmo la mezcla de pancakes. Clara, siempre atenta, supervisaba que no derramaran la jarra de leche. El timbre sonó. Isa secó sus manos y abrió la puerta. Leonard estaba ahí, sosteniendo una caja de madera con pinceles, acuarelas y hojas gruesas. —Buenos días —saludó con un atisbo de nerviosismo en su voz—. Pensé que podríamos pintar juntos. Si… si tú lo permites. Isa dudó apenas un instante antes de hacerse a un lado para que entrara. —Está bien. Pero recuerda: hoy no venimos a discutir, sino a pasar tiempo con los niños. —Prometido —respondió él, esbozando una

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD