Marcos la llevó a que la revisen sus médicos personales inmediatamente. Mientras le hacían los análisis se le pasaron mil cosas por la cabeza, lo que más le preocupaba era que pueda ser un embarazo. Cuando lo dejaron pasar se paró junto a la camilla y la miró con mucha atención. "Su esposo estaba en coma hace unas semanas, si estuviera embarazada. Dios, no, no puede ser...", pensó varias veces mordiéndose el dedo indice. De repente entró el médico. —¿Cuándo despertará? —se apresuró a alcanzarlo. —Debería despertar en cualquier momento. Luana abrió los ojos con dificultad debido a la luz que ingresaba por el ventanal de la lujosa habitación del hospital. De a poco pudo acostumbrarse a la claridad. Vio al hombre atractivo que vestía de traje junto al médico, parados al lado de la c

