De regreso al presente, Marcos se quedó pensando en el rostro de esa chica... Le hacía recordar a algo y a alguien. Sin embargo, interrumpiendo sus propios pensamientos, sacó inmediatamente el teléfono del bolsillo y marcó un número. —Vigilen bien a Brenda. Que no la pierdan de vista ni un segundo y que no intente acercarse a Luana bajo ninguna circunstancia —le ordenó con severidad a uno de sus subordinados antes de colgar. Se masajeó el cuello tenso para liberar la presión y, acto seguido, le envió un mensaje de texto a Luana. --- En el hospital, Luana le estaba dando de beber agua a Alexander de un vaso de vidrio con un sorbete de plástico, cuando el teléfono que estaba sobre la mesa de luz, justo al lado de la cama, se iluminó de repente. La pantalla mostró la notificación del mens

