Amy Estaba sentada en la cama de Anastasia, dejĂĄndola hacerme unas trenzas mientras ella hablaba sin parar. Ella era asĂ, muy expresiva y comunicativa. Pero esta vez, lo que decĂa me hizo rodar los ojos por quinta vez en la noche. âOye, de una vez por todas, âdijo, deteniĂ©ndose por un segundo para mirarme a travĂ©s del espejo de su tocadorâ, tenemos que hacer que mi papĂĄ salga con tu tĂa, asĂ podremos vivir juntas. BufĂ© devolviĂ©ndole la mirada. Anastasia nunca abandonaba esa idea, y aunque me parecĂa algo gracioso al principio, ahora ya no sabĂa cĂłmo quitĂĄrsela de encima. Su papĂĄ llevaba divorciado mĂĄs de cuatro años, y aĂșn no habĂa salido con nadie, mientras que su mamĂĄ se habĂa ido con otro hombre apenas tuvo la oportunidad. âMi tĂa estĂĄ saliendo con alguien, asĂ que eso ya no va a

