*POV Ethan* El reloj marcaba las 7:30 de la mañana y ya estoy en la oficina. El tic-tac del reloj parecía más ruidoso de lo normal, como si compartiera mi ansiedad. Mi mente no me ha dejado descansar los últimos días y todo es culpa de ese mensaje que llegó a mi oficina. El mismo día que Sofia se desapareció de la oficina mientras hablaba con Amaia. El mensaje que había llegado seguía proyectándose en mi mente como un eco siniestro. “¿Creíste que podías escapar? Esto no ha terminado.” La nota era breve, pero suficiente para hacerme tomar decisiones drásticas. Había demasiado en juego: mi empresa, mi vida y, sobre todo, la seguridad de Sofía. Sobre todo, porque no estoy seguro a lo que me estoy enfrentando. Escucho el intercomunicador que raras veces ocupa esa secretaria que tengo. —D

