—Creo que no escuchaste lo suficiente, Antonio. Ella dijo que la soltaras —la voz de Ethan es baja, pero el peso de cada palabra deja claro que no tolerará ninguna discusión. Antonio levanta las manos, como si quisiera mostrar que no quiere problemas, pero no puede evitar lanzar una sonrisa burlona. —Tranquilo, Ethan. Solo estábamos poniéndonos al día, ¿verdad, Sofía? —me mira, pero no digo nada. Mis manos están temblando, y lucho por contener las emociones que se agolpan en mi pecho. —Ponte al día con alguien más —responde Ethan, dando un paso hacia él. Sin más palabras, Ethan me toma de la mano, esta vez con suavidad, y me guía hacia la salida. Sebastián se queda atrás un momento, intercambiando una mirada con Antonio que parece ser una advertencia silenciosa, antes de seguirnos. Et

