Alexander "Estoy en casa de Jennifer. Ahora sí va a escucharme" Leí en el mensaje enviado por Bianca. No quería meterme en peleas de chicas, tampoco tenía tiempo para hacerlo. Si la forma de Bianca para lidiar con todo iba a ser confrontar a mi cuñada por sus errores, no la detendría. Ni siquiera si la imagen de aquellos ojos café claro de Jennifer se colaban en mi mente, recordándome lo agradables que en el fondo eran para mi. –Así que habrá pelea de gatas, –musitó Samuel, jugando a encestar bolas de papel en un tacho de basura cerca al estante de libros– Bianca si que es de temer eh… –Le dije que no levantara las sospechas de nadie más en casa, ponerlo todo al descubierto ahora sería en vano ya que sería la palabra de Jennifer contra la nuestra. Ni siquiera tenemos pruebas del

