Jordan –Tienes muchas agallas para llegar hasta aquí y caminar como si nada entre los pasillos. Eres más parecida a tu hermana de lo que creí. La rabia de Fabrizio era concordante con la fuerza del agarre que oprimía mis cabellos bajo su mano. La nuca empezó a palpitarme de dolor en cuestión de segundos. –Parece que no te ha quedado claro tu papel en la familia, voy a tener que enseñártelo por las malas. –No… Por favor, escúchame primero, yo solo quería… –Nada de lo que digas me quitará la furia que traigo dentro. Lo único que me detiene a lanzarte por el mismo acantilado que Jennifer es el hecho de que te necesito. Voy a despedazar a tu abuela y te voy a mandar una parte diferente cada día hasta que aprendas a obedecer. –¡Por todos los cielos! ¡No! Vi la figura de Bianca aparec

