—Luna es bueno verte después de tanto, te convertiste en una mujer hermosa —Simón el padre de Iván saludo. —Un gusto verlo también Simón. Respondí con cortesía mientras las miradas de todos estaban sobre mí, Ivan parecía irritado, podía sentir sus dedos enterarse en la piel de mi cintura, y cuando Xenia su madre hablo tuve que aflojar su agarre con mi mano de manera disimulada. Estaba más tenso y debo decir que cabreado, la mirada que le dio me causo escalofríos. —Vaya Luna que cambiada esta, los hijos que le darás a Iván serán hermosos. Aquello sonó como una imposición, Ivan por su parte ladeo la cabeza y un sonrisa burlona pinto su cara, llamando mi atención. —Hijos que después puedas robarte madre—Xenia lo fulmino con la mirada. —No empiecen ustedes dos —Simón les dijo en voz grue

