Celine Estaba agobiada, no iba a mentir, preparar una boda realmente era mucho más complicado y estresante de lo que me imaginaba, sobre todo cuando había declinado la opción de la wedding planner. Y no podía retractarme ahora, después de haber jurado y afirmado que yo podría con todo. Ya habíamos enviado las invitaciones lo que suponía un problema menos, pero aún quedaba la cuestión de la decoración, confirmar el catering y hoy teníamos una degustación de pasteles. Y todo mencionando que era una boda muy pequeña. Con Demian habíamos decidido que no queríamos nada extravagante o lleno de gente que no conociéramos, asique con eso en mente nos decantamos por solo celebrar ese día con nuestra familia y los amigos más cercanos. Mi padre había reservado un salón no muy grande en uno del r

