40

1537 Words

No inclines nunca la cabeza, tenla siempre erguida. Mira al mundo directamente a la cara. - Helen Keller . . . “Polly se despertó siendo rodeada por los brazos de su novio, pero no era eso lo que le hizo abrir los ojos en estado de alerta, sino el hombre de ojos saltones y cabello escaso, de piel tan blanca que tenía manchas en ella a daño del sol y sobre todas las cosas que más le incomodaba de él era lo cerca, lo extremadamente cerca que estaba de ambos. -Jean- dijo una sola vez y no hizo falta nada más para que su chico se despertara. Ella no había visto el arma que él sostenía en su mano, ¿Estuvo ahí toda la noche? ¿Cómo es que no se la encajó a ella sin querer? El anciano empezó a reírse como un desquiciado. Su esposa rápidamente se acercó a él. -Antonio, Antonio vamos- dijo

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD