el viaje esperado

1596 Words
Capítulo 3 Desperté en cuanto el sol alumbró directamente a mis ojos a través de la delgada cortina de la sala, talle mis ojos y me asegure que mi madre siguiera en el mismo lugar, por suerte si no se había movido de allí y tampoco se despertó aún. Me dirijo al baño, tomo una ducha rápida, salgo, seco mi cuerpo y cabello, luego me coloco una camisa blanca mangas largas, unos pantalones verde militar, un suéter n***o y zapatillas, me peino el cabello, me maquillo un poco o lo que vi en televisión, no se nada de estas cosas, es solo para tener decencia en el aeropuerto.  Al terminar bajo las escaleras y mi madre no ah despertado aún, camino hasta la cocina y preparo algo de comer; no se mucho de cocina así que café, algunas tostadas con mantequilla y frutas irán bien. Me siento en la silla a lado de la mesa a disfrutar la deliciosa comida, pero una voz me distrae, esto incrementa mis sentidos. Elissa -matala- Lía -¿Qué? ¿Quién eres?- dije mirando para todos lados Elissa -matala, has que sienta todo lo que sufriste; a y soy Elissa tu quimera, estamos evolucionando gracias a las últimas pruebas que te hicieron ¿te espante, ah que sí?- dijo riendo Lía -¿tu estas en mi cabeza?- pregunte pero era obvio Elissa -¿Dónde más niña?- se burlo cortando la conexión Pero que diablos fue eso pienso, realmente me alarme, creí que había entrado alguien a la casa; río irónicamente. -Gracias por los dones que me dieron, me sirven para mis propósitos y deseos- no es tan malo después de todo Termino mi desayuno, dejo los platos en el fregadero y me dirigí a la sala donde estaba ella, no había despertado aún, así que le patie la silla; pego un respingo y abrió los ojos asustada, apenas me vio su cara cambió de sorpresa a enojo. Retire la cinta y pregunte, Lía -¿tienes sed o hambre? ¿Quieres ir al baño?- D.P -no quiero nada de ti podría tener veneno, ya asegúrate de que Franz te trajo el encargue y vete de aquí de una vez por todas mocosa estupi...- no deje que termine la frase y coloque de nuevo la cinta en su lugar Lía -no sabes usar esa boca más que para insultar, ja me impresiona que tengas trabajo como reportera- río con pesar Subo las escaleras para buscar la maleta que prepare ayer y una pequeña mochila negra que hacía juego con mi vestimenta y el abrigo n***o y largo que encontré en el vestidor; en la maleta llevaba la ropa, los zapatos y zapatillas, además de algunos artefactos de maquillaje, un secador de pelo, productos de aseo y algo extra de dinero que encontré en la caja fuerte. En la mochila llevaba unos audífonos, dinero en una cartera que me encontré, dos pares de gafas de sol y por supuesto faltaban los documentos. Baje con todo a la sala y sonreí al verla tan exasperada, deje las maletas en la sala y abrí la puerta unos milímetros par comprobar que nadie esté espiando, no parecía haber nadie y sali hacia el buzón, lo abrí y descubrí el sobre con todo dentro, dejé el dinero y volví a entrar. Saqué los papeles y los coloque sobre la mesa, empecé a leerlos y estaba maravillada con lo completo que estaba todo obvio que la fecha de nacimiento era falsa aunque el nombre y el apellido eran reales, elegí mi nombre de una librería que había visto en el primer pueblo que visite después de salir del laboratorio, allí solo me llamaban Xx5. Guarde todos los papeles en la mochila y empecé a desatar a mi madre, ya había completado la misión así que no tenía porque dejarla así allí. Lía -te soltaré, pero si intentas algo no tendré opción ¿okey?- ella asintió y termine de soltarla completamente. Me di media vuelta para irme, camine hacia la puerta, pero antes de abrirla escuche como un ruido a metal se aproximaba hacia mi, con solo girar el brazo detuve su mano y el cuchillo que llevaba en ella. Gire el resto del cuerpo y la miré a los ojos estaba decidida a cometer un horrible crimen, matar a su propia hija. Lía -¿por qué haces esto?- dije mirándola con tristeza D.P -nunca fuiste, sos o serás hija mía, te miro y veo a Tony en tus endemoniados ojos, te odio los odio a los tres arruinaron mi perfecta vida- Lía -pues si no te hubieras comportado como una perra en celo con mi padre solo para acostarte con el, esto no te estaría pasando madre, al final la culpa e tuya por andar de regalada- dije y a la ves tuve que esquivar su bofetada mientras mis ojos se tornaban completamente negros. *Entre en un trance y solo veía oscuridad* *Elissa* Ni te atrevas a hacerle daño maldita desgraciada, grito a su madre la que parece haber visto al mismísimo Lucifer en persona. Río a carcajadas D.P -¿Qué diablos eres?- artículo la mujer Elissa -soy Elissa la quimera de Lía tome el control de su cuerpo para protegerla de usted, no merece ser su madre- digo en un gruñido mostrando mis colmillos afilados D.P -No, por favor- Elissa -demasiado tarde señora- agarraste cuello y lo hice girar rompiendo la conexión entre las vertebras desnucandola esta callo al suelo, pero no debía dejar evidencia de asesinato así que la cargue entre mis brazos con la fuerza de quimera y subí las escaleras desde lo alto, pare su cuerpo y deje que ruede escaleras abajo. Todo salio perfecto, las ataduras que Lía le hizo no dejo marca en su piel, la caída fue esencial para no dejar huella del asesinato, limpie las huellas que Lía dejó por la casa usando mi visión aumentada y no deje rastro de su existencia, además Lía no podía ver aún lo que yo hacía y eso me alegraba ya que no quería que viera esto hasta que yo se lo comente. Sin que pudiera tener esos recuerdos, se que es muy noble su corazón y esto la destrozaria por dentro, volví a la puerta tome la maleta y la mochila y salí a la calle cerré la puerta detrás mío y volví a cederle el control a Lía. *Lía* Volví del trance y ya estaba fuera de la casa, preguntándome que había pasado volví a escuchar la voz de Elissa. Elissa -tranquila ya está todo echo, vamos deprisa- dijo con urgencia Lía -okey, okey, primero debo comprar un celular y una computadora portátil- le respondo caminando hacia la acera de en frente doblando a la derecha, hacia el aeropuerto. Cerca de allí encontré una tienda de electrónica, entre en ella y espere a ser atendida, una chica sonriente se acercaba a mi Xx -hola ¿si, que se le ofrece, señorita?- dijo amablemente Lía -hola, emm ando buscando un celular y una computadora portátil por favor y si es tan amable ¡podría explicarme su funcionamiento?- los nervios me matan espero parecer lo bastante normal Xx -oh, claro que si dígame ¿alguna marca en especial?- Lía -pues no se mucho de esto pero vi que una amiga tenia un celular llamado Samsung y lacomputadora no lo se ¿que me recomienda?- sonreí Xx -perfecto tengo un celular por aquí de esa marca en oferta, este es su costo y esta es una computadora económica, pero de muy buena calidad- Lía -excelente ¿puede ponerle al celular todo lo que se necesita para que funcione? Xx- claro, en seguida- su sonrisa es reconfortante -listo, aquí tiene todo funciona de maravilla tiene saldo y una tarjeta de memoria ¿algo más que desee?- Lía -no eso es todo ¿dígame cuanto le debo?- la miro expectante Me pasa un papel y yo cuento el dinero, se lo entrego y ella lo cuenta, mientras coloco la Laptop en la mochila y el celular en uno de los bolsillos del abrigo. Al terminar de contar el dinero me dice que todo está perfecto y me desea buenos días, le agradezco por todo y salgo de la tienda, paro un taxi y me subo. -¿hacia donde señorita?- pregunta el señor Lía -hacia el aeropuerto por favor- Tardamos media hora en llegar, ya casi eran las once de la mañana cuando baje y pague el taxi, entre al gran edificio y busque donde comprar mi boleto, apenas lo obtuve espere en la sala de la puerta donde salía mi vuelo, este salía a las 13:00 horas y eran las 12 y veinte minutos, aprovechando el tiempo que faltaba para el vuelo compré algo de comida y empecé a usar el celular. Se me dificultaba al principio, pero algo dentro de mi conocía la tecnología muy bien, busque canciones y las descargue en el aparato, mire varios videos sobre vuelos y vocabulario estadounidense que para mi suerte hablaban inglés, una de los lenguajes que me enseñaron los científicos. Pasaron los cuarenta minutos y llamaron a los pasajeros del vuelo a Estados Unidos, que saldría en 10 minutos; Camine en silencio hacia la fila y entregue el boleto a la mujer que se encontraba en la puerta, abordé el avión y busque el número de asiento, me senté junto a la ventanilla y abroche mi cinturón. Me esperaban unas trece horas de viaje, me recosté en el asiento y me dispuse a dormir, imaginando como seria el encuentro con papá.
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