CAPÍTULO CUARENTA Y DOS

3164 Words

KABIL No puedo dejar de observarla, maldición, es hermosa. Antes de que ella llegara y pusiera mi mundo de cabeza, estuve con algunas chicas, las follaba, o al menos eso intentaba, ninguna aguantaba mi tamaño, no soy presumido, pero estoy bien dotado. Ni una sola era suficiente, ni tan hermosa como lo es Ana. Solo verla dormir, me pone duro, me excito al admirarla en mi maldita cama, desnuda, bajo las sábanas. No me dijo nada cuando le enseñé los cuerpos sin vida de esos hijos de puta que se atrevieron a tocarla, llegando al que era mi departamento, y que lo sigue siendo, ya que la casa que renté y que le mentí diciendo que había comprado, frente a la de Killian, ya no me importa. La follé en todas las posiciones por haber. Estuve tan dentro de ella, que ahora mi pene se siente frío, nec

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD