CAPÍTULO CUARENTA Y OCHO

2783 Words

ANA No puedo dejar de observar el anillo que adorna mi mano, una sonrisa se ensancha en mis labios, la borro solo cuando siento tres pares de ojos sobre mí. Alzo la mirada y me encuentro con Ela, Piper y Caroll, con los ojos bien puestos en mí. Mis mejillas se calientan y hago como que no las he visto, bebiendo de mi malteada. —¡Dios, no eres buena para disimular, Ana! —Caroll me lanza una papa frita y le lanzo la mirada más amenazadora que tengo. —Ian dice que Kabil se ha vuelto más insoportable, que no te quita los ojos de encima incluso cuando no te das cuenta, y que no deja de hablar de ti y de la boda —añade Piper, comiendo doble ración de papas. Es increíble que con el embarazo y con todo lo que come, no engordé casi nada, puede que dos o tres kilos, no más. —Está feliz —aña

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD