ANA No me gusta estar aquí, no lo disfruto, en especial, porque la estación de policía me trae demasiados recuerdos del pasado, recuerdos que no me he atrevido a soltar, recuerdos que me siguen atormentando por las noches, pesadillas que revivo una y otra vez. Mis padres están hablando con el nuevo detective que tomó el lugar de Alex Watson. Me pidieron que no entrara, aún creen que soy una niña a la que deben proteger. En cuanto llegaron a mi casa, recopilaron todas las pruebas necesarias, me hicieron el interrogatorio habitual y después vinimos a declarar. —Odio este sitio —murmura Caroll a mi izquierda—. No puedo creerlo, apenas regresaste y esa perra ya te está dando la bienvenida, qué tétrico. Me quedo callada, la cabeza me estalla y son más de las doce de la noche, no he dormido n

