CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS

2746 Words

ANA Subo las escaleras con el corazón encendido como una antorcha, cada paso mío es un golpe seco contra el mármol frío de cada escalón, pero no logra silenciar la rabia que me quema por dentro. Siento los pasos de Kabil detrás de mí, pesados, seguros, como una sombra que no me da tregua. Mi mandíbula está rígida, mis manos crispadas contra la baranda, y una punzada de celos se me clava en el estómago como si fueran cuchillas invisibles. —Ana… —escucho su voz grave detrás de mí, pero no me detengo. No pienso darle el gusto de verme titubear. Entro de golpe a la habitación donde desperté, la bata ondea con el movimiento brusco y me encierro allí, como si cerrar la puerta fuera suficiente para poner un muro entre su mundo y el mío. —Ana, escúchame. —La voz de Kabil irrumpe al abrir la p

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD