“Eso es cierto, has dejado todo sucio y Melisa tuvo que limpiar", comentó Lautaro señalando la barra. “Sí, soy un desastre para la limpieza", admitió Briana suspirando. “¿Y?, puedes tener a alguien que te limpie mientras tú cocinas", preguntó Lautaro. “Pero necesito dinero para eso, Lautaro. Es una buena inversión", respondió Briana. “Te lo daré, de igual forma serás mi esposa", comentó Lautaro encogiéndose de hombros. “¿De… verdad…?", preguntó Briana tartamudeante, mirándolo a los ojos. “Claro, cerca de aquí hay un local. Lucía quería abrir algo de estética y no sé qué más, pero el proyecto quedó en nada. Solo quedó un salón vacío, pero es enorme, con un gran vidrio", explicó Lautaro. “¿Hablas del local que está a dos cuadras y está en una esquina?", preguntó Briana. “Sí, ese es m

