La confusión y el pánico ocupaban el mismo lugar en la mente de Bianca, quien siente que ha metido las cuatro y hasta el fondo. _ Bianca, no me molesta que lo hayas hecho, pero nuestros diseños nunca llamaron la atención de las empresas de moda ¿Qué te hace pensar que se van a vender? La verdad es que nosotras estamos buscando trabajo, ya no da para más la situación _ esa respuesta sorprende a la joven y se siente un poco triste al ver las miradas compungidas de sus hermanas. Ella considera que son talentosas, por lo que le cuesta entender por qué ellas se sienten menos. _ ¿Quién les ha dicho que sus diseños no son buenos? Seguro que fueron un montón de envidiosos amargados que se creen la gran cosa. Yo creo en ustedes, todas las mujeres en el café alaban mi ropa, y además tengo algunos

