Franco estaba más que feliz de verlo. Estaba desesperado porque su amigo llegara y abrazara a esa hermosa niña que de seguro querría verlo cuanto antes. _ Hermano, ¡por fin llegas! Vamos te guío a la sala _ Franco lo recibió feliz, sabía que Bianca necesitaba de su amigo, y que él le ayudaría a recordar mejor todo lo que había ocurrido. _ Si, estoy desesperado por verla. Quiero saber exactamente como pasaron las cosas _ su temperamento y distante cambiaba cuando se encontraba con su amigo, sólo él y Franco tenían el privilegio de conocer esa cara de él. Caminaron por unos pasillos, subieron al ascensor. Al llegar al tercer piso este se detuvo. Unos pasos más allá se encontraba la habitación en la que descansaba Bianca. Aún no había despertado, los calmantes que le habían suministrado la

