Esa noche Luna la dedicó por completo a disfrutar de la pasión que ese hombre le producía, el problema vino el día después. A la mañana siguiente la pareja despertaba feliz. La faena había durado por horas, solo se durmieron de lo rendidos que se encontraban un poco antes del amanecer. Franco estaba extasiado mirando a la hermosa morena que dormía a su lado. Un día antes se habría jurado no molestarla más, ella había sido clara al rechazarlo una y otra vez. Sin embargo, ahora estaba en su cama, durmiendo tranquila junto a él después de hacer el amor por horas. Si tiene suerte quizá pronto pueda ser papá como Gio. Esta dulce mujer había derribado todas sus barreras y junto a ella quería pasar toda la vida. Él quería todo con ella. Sin quererlo comprendió que no todos somos iguales, y que é

