Bianca seguía su jornada tranquila, había estado hablando con Giovanni y también con sus hermanas. Todo parecía estar marchando bien, aunque aún no recibía el mensaje que tenía temor de que llegara. En ese momento suena su teléfono, y como se temía era Sergio. "Bianca, mi niña, el monstruo ya habló conmigo. Como lo planeamos esta tarde va a ir a mi casa a las 17. Tranquila todo va a salir bien yo voy a estar ahí, no voy a dejar que nada te pase". Suspiró profundo, no podía negarse a enfrentarse con ese hombre al que se había entregado porque creía amarlo con locura. No se arrepentía porque así es como su muñequita estaba con ella, pero era una situación difícil de enfrentar. ¿Tenía miedo? Sí, tenía mucho miedo de lo que fuera a pasar en esa reunión. Pero era algo que debía enfrentar. No

