Marcos se levantó feliz, considerando que podría tener a Bianca otra vez en sus brazos pronto. Su felicidad se vio opacada por los malestares de Adriana que la ponen de pésimo humor. Ella no para de vomitar, todo lo que come lo larga a los pocos minutos. Ya no sabe qué hacer. Tuvo que llevarla a emergencias, la ingresaron y le colocaron suero para rehidratarla. Luego de unas horas puede partir a casa. La deja al cuidado de una enfermera y sale rumbo a la empresa. No tiene la más mínima intención de cuidar de ella. Sabe que espera a su bebé, y eso lo pone muy feliz. Un hijo de él, su primogénito. Si, ese es su heredero el hijo de Bianca nunca sería aceptado por sus padres o la sociedad, nunca podría ser su sucesor. Incluso perdería todo lo que tiene si se enteran de que el niño o niña vien

