1. Cuando Sergio comenzó a hablar 5 pares de ojos se volvieron a mirarlo, las mujeres recién se daban cuenta de su presencia. Pero hubo una de ellas que lo observó de manera profunda, obnubilada. Amalia se quedó asombrada con el espécimen que tenía adelante, ese hombre alto, musculoso, con su cabeza blanca de canas la dejo perpleja. Ella, que juró nunca volver a amar, acababa de descubrir que el amor a primera vista sí existía. Fue tanta la intensidad con la que lo miró que el rostro del único hombre en el lugar se volvió rojo de repente. Para la mayor estaba claro que él no estaba acostumbrado a estar con mujeres, era buena juzgando a las personas y era obvio que él estaba solo hacía tiempo. Ella se hizo a sí misma una promesa, iba a domesticar a ese lobo solitario como que se llamab

