Bianca, inexpresiva por fuera, feliz por dentro, sentía que desde hacía tiempo la vida parecía sonreírle. “Claro que iba a firmar, con estos documentos, que estaban por duplicado, ella se sacaba el problema Marcos de encima”, pensó meneando la cabeza al considerar la increíble distancia que existía entre las palabras vacías dichas por él y ese documento. Tachó lo que no consideró, como el recibo del dinero, hizo una aclaración al respecto para que fuera firmada por él y estampó su rúbrica. La segunda carpeta la firmo sin más, no tenía nada que corregir. Al terminar miró al curioso ser que seguía cada uno de sus pasos con detenimiento. _ Ya está, te firmé todo _ dijo con firmeza_ Aclaro, en este documento, que no acepto dinero de tu parte, pero sí me comprometo a no divulgar la verdad s

