35

2039 Words

De nuevo en el avión, Diego no dejaba de gruñir, la azafata Omega con aroma a vainilla volvió a viajar con nosotros, aunque no se haya acercado mi hombre no dejaba de ponerse posesivo. Decidí ignorarlo para ver si con eso se tranquilizaba, cerrando mis ojos me dispuse a descansar lo que restaba del vuelo. Podía sentir que algo lo tenía triste ¿Qué podría sucederle? no logro oír sus pensamientos, odio que pueda controlarlos, tal vez he sido muy duro con él en estos días, pero siempre he sido de esta manera y nunca lo había sentido como ahora. Ya me encontraba preocupado hasta que oigo a su Alfa chillar, abro mis ojos de inmediato para mirarlo y noto que apoyaba su cabeza al asiento durmiendo. Esto no me gusta, pero como hago para que pueda decirme lo que tiene, siento a mis seres intran

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD