Eran más de las cuatro de la tarde y después de la jornada escolar Mary Luz iba sentada en lado del conductor con Luis que se dirigían al aeropuerto a recoger a Luc, sus pensamientos estaban en la conversación que ella sostuvo con Jesús Antonio y en lo furioso que él se marchó. ¿Estaría equivocándose en ayudar a su amigo? ¿Por qué J.A. estaba tan afanado por casarse? Ella le dijo que él tenía todos los derechos de padre y que le diera un tiempo para pensar, pero su actitud desconfiada a ella no le gusto, se mostraba demasiado posesivo, era como si tuviera miedo a perder algo. ¿Pero qué? ¿Dudaba de ella? ¿Qué ella le quitara a su hijo? El profundo suspiro hizo que Luis la mirara preocupado. – Todavía pensando en tu hombre– le dijo. Las mejillas de Mary se sonrojaron al solo escuchar la

