Con mi ropa lista en ese armario de tres personas, en ese armario donde me sentía la tercera en discordia más que una novia oficial. Me dedique a cosas más productivas. Tenía algunos días libres antes de continuar con las grabaciones de Miranda, e igual tenía que ensayar mis gestos; repasar mi guion, y demás asignaciones de mi trabajo. Fue complicado buscar concentración en una habitación ajena, sin embargo, terminé consiguiendo un balance adecuado o eso creía, hasta llegar a esta terrible parte del guion. Esta que leo y leo regañando mi estupidez astronómica. La fulana escena, era una escena candente. Y si bien, James había bajado de tono a las escenas explicitas, igual era una película en la que el sexo era un foco central. También lo sería mi cuerpo. En un resumen rapidito, tendría q

