[CAMERON] Mis dedos se deslizaron por la espalda de Haru, era suave y fuerte, sonreí a la nada mientras escuchaba su respiración constante, murmuró entre sueños y siguió durmiendo. Su cuerpo estaba cubierto ligeramente con una sábana azul, aun así, podía ver los músculos de su espalda y parte de sus caderas, su piel pálida contrastaba de forma hermosa en aquella habitación. Su cabello más corto de lo habitual estaba despeinado y aplastado sobre la almohada, pase mis dedos por él y su textura suave me hizo estremecer. Sus pestañas se movieron un par de segundos, luego el azul prusia de sus ojos me miró, sonrió cálidamente y su mano acarició mi mejilla y bostezo con cansancio. Se frotó el rostro y se acomodó boca arriba mirando el techo de nuestra habitación. —Buenos días — sonrió, con

