—Espero no estar interrumpiendo. Ambos se giraron hacia la puerta donde permanecía Sebastian erguido y con el ceño fruncido. Pool sin esperar invitación salió del lugar dejando a la pareja en privado luego de hacer una pequeña reverencia con la cabeza al hombre. Rebecca intentaba no bajar la mirada nerviosa de la reacción de su prometido. Éste se acercó sin dejar de examinarla; el tigre tomaba el mando. —Si quieres tener un amante, por favor, fuera de esta casa y que tanto mis ojos como los de la prensa no te vean. —S-solo estábamos v-viendo… —detuvo su intento de disculpa cuando Sebastian levantó la mano. —No quiero explicaciones, solo es un aviso. —La miró de arriba abajo acercándose un poco más—. Debo admitir que este chico hace un buen trabajo, pero no quiero verte tan cerca, p

