El gran día llegó, Sofia desde la noche anterior se alojaba en la suite que se eligió para la noche de bodas en el gran hotel. En las dos habitaciones continuas se alojaban Pool y Samira quienes desde hace un mes no se separaban de ella y esperaba que fuera así para siempre, disfrutaba demasiado con su compañía. No pudo dormir en toda la noche pensando en el tan hablado día por parte de la prensa amarilla, hoy el trato sería efectivo por completo, pasaría a ser la señora Gottier, tendría el poder absoluto de todo y su nombre quedaría en el pasado; no más preocupaciones, necesidades o dificultades en la vida, de ahora en adelante tendría el mundo a sus pies si realizaba bien su papel. Y por lo visto, desde la expresión de satisfacción y deseo de Sebastian cada mañana al verla, cualquiera as

