oscuro, buen físico, ex policía de New Jersey comenzó a cargar los bolsos que se hallaban en la sala de la suite. Con el ceño fruncido observó el actuar de todos, sin entender lo que ocurría. ¿Por qué se estaban llevando sus pertenencias? ¿Quién había dado la orden? Al no recibir una explicación de lo que ocurría y tampoco asumía el valor para preguntar, los observó intentando encontrar un gesto o algo que los delatara. Al no lograrlo se estiró hasta su mesa de noche donde guardaba el contrato con mucho cuidado, buscó en cada página hasta que dio con aquel punto; suspiró. Ya era momento de dejar esa habitación y mudarse con Sebastian a la gran mansión en Cabudare. Se llevó ambas manos al rostro intentando esconderse hasta que su asesor comenzó a dar instrucciones de baño, ropa y maquillaje

