Ese día definitivamente era diferente a todos los otros desde que llegó a Barquisimeto. En realidad, todo comenzó a cambiar desde la noche anterior cuando apareció Camila en la puerta de la pensión donde llevaba alojándose con un IPhone 14 último modelo, informando que el señor Gottier quería mantenerse comunicado con ella desde ese minuto. Luego solo dio un saludo formal volviendo al auto y desapareciendo por la avenida principal. Un chico que alojaba ahí le ayudó a ponerlo en funcionamiento, Sofia jamás tuvo uno de esos aparatos así que no entendía mucho. Pasó gran parte de la madrugada investigando y aprendiendo todo lo que le enseñaron. Se sobresaltó cuando un llamado la despertó un par de horas después, un número desconocido. Su cuerpo, como cada vez que lo reconocía, se estremeció a

