Capítulo 31: Manos a la obra. 【Zen】 Después de servirme mi café le ofrezco uno al tal Abel, el cual me lo acepto cuando se lo estoy dando le coloco una mano en el hombro y le sigo hablando. —De verdad estás haciendo negocios con los mejores, que eso no te quede la menor duda, por algo te recomendaron con nosotros, ¿Cierto? — Me mira con el café en la mano, aún no lo ha probado, eso me indica que el hombre se encuentra verdaderamente asustado, a lo cual me carcajeo mentalmente porque no lo puedo hacer de frente a este, pélele porque de seguro lastimaría algunas sensibilidades. —Si señor Todopoderoso, a mí me han dado muy buenas referencias suyas, yo también he averiguado por mi cuenta y ustedes tienen muchos contactos en el medio, yo estoy tranquilo porque estoy haciendo negocios con g

