2.TODO ERROR TRAE CONSECIENCIAS.

2023 Words
Vi la hora en mi reloj ¡MIERDA, MIERDA! estaba demorada, si no me daba prisa llegaría tarde al turno del medio día, trabajaba en un restaurante de lujo como mesera entre otras ocupaciones que hacía de vez en cuando para ganar dinero extra, y por las noches iba a la universidad. Aunque era bastante agotador ése ritmo, me iba bastante bien con las propinas como mesera, definitivamente no iba a hacerme millonaria con ellas, pero me daba para ciertos gastos básicos entre ellos ayudar a mi madre en los gastos de la casa. Llegue algo azorada al restaurante, entre y lo primero con lo que me encontré fue con Jimmy el supervisor, antes de que me viera rápidamente me escondí de su vista, no tenía ganas de escuchar su sermón sobre la puntualidad que ya sabía de memoria, así que logré escabullirme con agilidad entrando a la habitación para empleados, allí me cambie en el baño para luego salir de prisa a mi puesto de trabajo, si tenía suerte nadie notaría mi pequeño retraso en esta ocasión. -Bella amiga ¿estas bien? - Preguntó mi mejor amiga Anna con sorpresa. -Chica ni te imaginas la mañana de mierda que he tenido- Solté un resoplido con cansancio. -Por lo que veo, no te fue bien en la protesta- Hizo una mueca. -Bueno, eso también pasó- Al recordar que no logre mi objetivo me entristecí aún más. -Pero en realidad fue algo más- Fruncí el ceño. -¿Que podría ser peor? - Sonó curiosa. -Choque mi pequeña Lily contra el auto de un imbécil- Conté con desagrado a mi amiga. Abrió los ojos de par en par. -¿Qué dices? ¿estás bien? ¿te pasó algo? - Preguntaba mientras con la vista buscaba daños en mi cuerpo. -Tranquila, aún queda Bella para rato- Dije bromista para calmar su preocupación. -Afortunadamente no me pasó nada, aunque mejor te cuento con más detalles cuando terminemos el turno, porque mira- Señalé. -Hay viene Jimmy- Me fui rápido a atender una mesa. Así fue pasando la tarde entre atender a los clientes y estar de allá para acá, por alguna razón no se me quitaba de la cabeza lo que había pasado temprano, sí, me dolía un poco el cuerpo pero nada de qué preocuparse, la verdad es que no podía creer que de todas las personas con las que me podía haber chocado justo fue con un imbécil arrogante que veía a las personas por encima del hombro creyéndose superior a todos, esa era justo el tipo de personas que no podía soportar. Además, ¿qué le costaba dejar las cosas así? se le veía que estaba forrado en dinero, iba vestido con un traje que ni en 10 años de salario me alcanzaría para pagarlo, y ni se diga el carrazo que llevaba, el muy idiota lo hizo de seguro para hacerme la vida imposible, se veía a distancia que estaba bien amargado y que hayaba gozo en amargarle la vida a otros. Ahora que lo pensaba mejor, no tenía idea aún de cómo iba a pagar esa deuda, solo esperaba que para cuando me contactata su asistente como él había dicho que lo haría, no fuera demasiado alta la suma que debía pagar. ... Mi turno terminó y ya tenía que irme a la universidad, Anna mi mejor amiga iba conmigo a la misma facultad, allí la conocí y desde allí nos hicimos cercanas, y por ella también había conseguido este trabajo, ella es una buena chica, muy hermosa, de un cabello rubio largo, su piel era blanca y algo bronceada, lo que más me gustaba de ella era su sencilla forma de ver la vida, aunque también estaba algo loca de la cabeza, desde que nos conocimos nos hicimos buenas amigas hasta el punto de que nos apoyabamos en todo. Ambas llegamos a la facultad y mientras nos dirigíamos a nuestro salón de clases, nos encontramos con nuestro amigo Ethan quien venía caminando en nuestra dirección, él estudiaba en la facultad de arquitectura y nosotras en la de Historia del arte, lo conocimos desde hace un año que había sido cuando se transfirió a esta universidad, él era al menos tres años mayor que nosotras y estaba a nada de culminar la carrera. Era super agradable, cuando llego, Anna me molestaba diciendo que yo le gustaba porque según ella no paraba de verme y de tener atenciones conmigo, pero con el tiempo nos hicimos muy buenos amigos los tres y ella dejó de fastidiar con ese tema, no iba a negar que era un chico muy guapo, pero hasta ahora solo lo veía con ojos de amistad y sé que el a mí también. -Allí vienen mis chicas- Dijo para luego abrir sus brazos a mí. -Ethan- Nos envolvimos en un abrazo cariñoso. -¿Hace mucho que estas aquí? - Pregunté. -Amigo- Saludo la chica a mi lado para luego también darle un abrazo. -Si, hoy tenía clases temprano de hecho justo me estoy yendo, debo ir a la empresa tengo algunos pendientes- Dijo respondiendo a mi pregunta. -Wow que hombre más importante- Fastidio Anna. -Como verán- Fingió con aire de superioridad. A lo que todos reímos. -Bueno querido que te vaya muy bien, nosotras estamos entrando- Nos despedimos y entramos al salón de clase. -Aún no llega el profesor- Dijo Anna viendo en dirección a la puerta. -Y aún no me dices como fue lo del accidente- Recordó mi amiga. Le conté resumido lo que paso. -Y el tipo Anna es de los seres más imbéciles que he conocido, bueno de hecho ni lo conocí porque ni su nombre fue capaz de decir- Dije recordando que solo nos insultamos mutuamente. -Wow amiga que tipo tan desagradable, pero dime ¿era guapo? - Preguntó con picardía. -¿En serio Anna? ¿te cuento todo eso, y sólo eso te interesa saber? no tienes remedio chica- Rodee mis ojos con desagrado. Ahora que lo pensaba bien, si que lo era y mucho, debajo de ese traje se marcaban unos músculos que se notaban bien trabajados, tenía unos ojos azules tirando a verde pero predominaba el azul, la forma de su rostro era de verdad perfecta, en ella había una sombra de barba que le daba un toque más varonil, su cabello estaba peinado de forma perfecta, era muy alto de piel blanca y fuera de toda la actitud de idiota, tenia una manera de ser muy refinada... Si no fuera por lo imbécil, arrogante y creído, fuese perfecto, pero no era así. -Llamando a Bella al planeta tierra, no me contestas aún- Me sacó de mis pensamientos. -Pues eh eh... Mira llego el profesor- Salvada por la campana, sonreí de no tener que responderle -Solo por ahora te libraras- Susurro amenazante. . . . POV KIRAM Llegue a mi oficina luego de ese desagradable contratiempo, ese accidente con esa niña solo me hizo perder mi valioso tiempo, bueno, no era tan niña a pesar de todo ese mal aspecto que llevaba encima, de hecho, cuando lo recordaba, no eran tan feos esos enormes ojos color miel, ni esos labios rojizos carnosos o su cabello castaño que llegaba hasta la curva de su cintura, y en general ese rostro parecido al de un ángel si veías más allá de sus fachas, se veía delgada y de una piel pálida casi perfecta, al menos lo que se lograba ver. Por un momento caí en cuanta, de mis absurdos pensamientos, y ladeé mi cabeza deshaciéndome de las estupideces que estaba pensando. "Pero tiene la boca de un demonio, todo lo que sale de ella es tan desastroso como ella, cero educación o respeto tan siquiera" Me recordé. Me deshice de esos pensamientos, tomé el móvil y llame a mi asistente. -Buenas tardes Melani, por favor envíame la agenda de hoy y de una vez la de mañana- Recuerdo. -Y lleva el auto a arreglar, tiene un leve golpe en la parte delantera- -Como ordene señor Kiram, discúlpeme por preguntar ¿le paso algo? - Preguntó, supongo que pensó que quizás tuve un accidente por el golpe del auto. -Fue algo leve, no te preocupes y gracias- Colgué. Melani era una buena asistente, habia demostrado ser respetuosa, de buenos valores y lo que más me importaba, era trabajadora responsable y perfeccionista como yo, por esa razón tenía ya cinco años trabajando para mí. Escuche de pronto la puerta abrirse sin antes ser tocada. -AMIGO- -Liam claro eres tú, puedes pasar- Dije sarcástico lo que lo hizo reír. -Hombre tan amargado como siempre- Se sentó cómodo frente a mí. -¿Cómo te fue en la demolición? - Preguntó. -Nunca llegué- Dije con la vista metida en mi laptop. La verdad era que luego de lo ocurrido solo quise venir directo a mi oficina, ya alguien podría supervisar aquella demolición, no es algo que yo solía hacer, solo en algunas ocasiones como esta me acercaba a ver cómo iba todo, pero sabemos lo que paso. -¿Se suponía que te dirigías hacia allá no?- Preguntó dudoso. -Si, pero hoy a una loca se le dio por chocarme antes de que pudiera llegar- Me miró sorprendido de mis palabras. -¿Cuéntame más? - Enarco una ceja y se inclinó más hacia adelante como poniendo más atención. -No entiendo tu interés, no hay mucho que contar, solo que me chocó una niña que andaba en una chatarra- Recordé por un instante como la llamo "Lily" y no puedo evitar que una risita se escapara de mis labios. -Mmm... ¿Eso fue todo? ¿porque la risa? - Me miró no muy convencido de mi explicación. -No he reído- Dije volviendo mi expresión más severa. -Y sí, eso fue todo, eso y que ahora me debe la factura de los daños- -¿En serio la vas a hacer pagar? - Enarco una de sus cejas. -Digo, si dices que andaba en una chatarra no creo que la chica tengo muchas posibilidades económicas para pagar la reparación de tu auto que vale miles de millones- -La verdad me da igual si tiene dinero o no, quien comete errores debe hacerse cargo de las consecuencias y ella fue una imprudente- Sentencie. -Amigo, tan duro como siempre- Dije con la mano en el pecho. -¿Estás seguro que tu intención no es más bien poder volver a verla? dime, ¿es bonita? - Preguntó con un tono burlón. -Deja de hablar tonterías y ve a trabajar- No sé cómo era mi mejor amigo, ya que era experto provocándome. Solto una carcajada. -Igual no estaría mal si por fin consigues a una mujer hombre, a ver si se te quita lo amargado- Se burló. -Adiós- Dijo. Alzo la mano en señal de despedida sin verlo, y escuche cuando salía. Ese idiota solo sabía molestar, no negaría que era un buen amigo, de hecho era como el hermano que nunca tuve, y es por eso que lo toleraba, lo conocía desde que estábamos en la universidad y estudiamos arquitectura juntos, desde ese entonces habíamos sido los dos, con los años, hicimos negocios juntos, lo consideraba mi mano derecha, pero fuera del trabajo era cómo mi familia. Y lo que decía sobre que necesitaba una mujer solo eran tonterías, no tenía tiempo para eso, mi enfoque total se encontraba en mis negocios. No me llamaría un playboy ni el tipo más mujeriego, tampoco tenía tiempo ni energía para salir en las noticias debido a chismes que pudieran manchar la buena reputación que me había forjado, de hecho, mi amigo en eso era un poco mejor, sin embargo, claro que de vez en cuando tenía encuentros casuales y excesivamente privados con hermosas mujeres, no era de hierro, mi cuerpo como cualquiera tenía necesidades. Respetaba a las mujeres, pero honestamente tampoco es que hubiera conocido hasta la fecha a alguna que no estuviera detrás de lo material que podía ofrecer, eso era lo que me rodeaba habitualmente y no estaba interesado en tener a alguien permanentemente así a mi lado, de hecho, no estaba interesado en tener a nadie a mi lado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD