2018 -Prepará un pequeño bolso por ahora, no tenemos más tiempo, después vemos cómo nos arreglamos. – le dijo Matías desde la puerta de su oficina a una Bianca sorprendida por lo vertiginoso de los hechos. Apenas llevaba una hora en la oficina y le habían informado que debía partir a Santiago de Chile esa misma tarde. La idea de compartir el vuelo con Matías no le agradaba demasiado, pero no tenía opción. Aún era vista con resquemor por parte de algunos miembros de la junta directiva y si quería conservar el trabajo, debía cumplir con lo solicitado. Lucy, apareció con una taza de café en la mano. –Hoy no me podés decir que no la necesitas. – le dijo mientras la apoyaba sobre el escritorio. – Tenés razón, gracias. - le respondió Bianca y al verla girar para irse añadió – Lucy, lame

