Se retorcía sabiendo que no prestaba suficiente atención a los pequeños detalles y su mente divagaba a menudo. Debería haber sabido que habría una prueba, él siempre la estaba poniendo a prueba de alguna manera. Pero asintió y susurró: —Sí, Maestro. —Bien entonces, ahora comencemos. Dame el nombre de cada invitado y su esclava. Respiró hondo y, con voz temblorosa, comenzó: —Kurt White y su novia Dianne, Mark Miller y su novia Tali, Mike Miller y su novia Nyx, Charles Green y su novia Sera, y Jack West y su novia Dusty. Se mordió el labio; al no haber sido presentada formalmente, había escuchado los nombres y los había relacionado con su conocimiento práctico de los memorandos y correos electrónicos que él le había enviado como asistente. —Muy impresionante —sonrió él—. Pero me temo q

