Zayd cerró el cierre de la espalda del vestido de Quinn antes de besar su cuello. —Volveré en una hora más o menos... tengo algunas cosas que atender en la oficina. —De acuerdo. Quinn lo miró mientras caminaba hacia la puerta. —Si no te importa que pregunte, ¿dónde está mi padre? —Está en la habitación de visitas junto a la de Isabella... si no está ahí, entonces está en algún lugar con Nick. —De acuerdo... nos vemos luego, y si no regresas en una hora como dijiste, iré a tu oficina. —Será mejor que no lo hagas... o mejor aún, te imploro que vengas. Sería otro lugar donde te follaría hasta que tus piernas tiemblen. —Tú... —Quinn señaló hacia él —. ¿Dónde está tu vergüenza? Zayd se rió mientras cruzaba la puerta. —No lo sé, la diosa no me creó con ninguna. Quinn le mostró el

