La caminata fue tranquila, incómoda dijo que tenía algo que decir y aún así, desde que salieron de la casa, ni siquiera abrió la boca. Parecía estar reflexionando algo, pensando profundamente y no la miraba. Sus ojos profundos y oscuros miraban el bosque maravillados, dejándola a ella incómodamente hacer lo mismo. Tenía las manos en los bolsillos, y a pesar de sus rasgos sin emociones, ella podía percibir un torbellino de emociones emanando de él; a través del vínculo, aquel que compartían sin sentido. Sus dedos titubeaban mientras él la llevaba más adentro, más profundo de lo que ella había ido sola antes ¿Qué estaba planeando? ¿Era esto realmente solo una caminata o un viaje hacia su maldita muerte? De cualquier manera, a ella no le importaba. —Delilah. Delilah saltó, girando rápid

