Después de aquel momento, André haría una propuesta que tomaría por sorpresa. Charlotte seguía enferma y ausente, su mano derecha no estaba en el trabajo y era momento de viajar, esperaba quedar a cargo cubriendo su puesto, pero lo que llegaría sería mucho más grande. —Necesito ir a Alemania.—Avisó subiendo su pantalón sin cuidado. Sacando un cigarro bajo el escritorio y encendiendolo en su boca. —¿Cuándo?—Pregunté abronchando mi camiseta sin cuidado ante él. —Ahora mismo, el vuelo me espera, los choferes deben estar abajo esperando por mi.—Continuó dejando salir todo aquel humo que había inhalado. No sabía lo que significaba o al menos si buscaba decirme algo.—Bien, espero que todo vaya bien y que Charlotte se mejore cuando regreses.—Dije sutilmente. Pero él sonreiría de lado

