PV ZAC —No te atrevas a tocar a mi mujer, porque juro que te muelo a golpes… — las palabras salen de mi boca sin que pueda detenerlas. —¿Qué diablos estás diciendo Zac? —Lo que escuchaste Sara, Alaia es mi mujer, la mujer que amo y quiero con el alma, ¿A qué diablos están jugando ustedes? —pregunto muy enojado a mi familia. —Zac cielo, solo quiero que recapacites de una vez por todas. — A ver, a ver, ¿Es acaso esto una broma de mal gusto? ¿Por qué estás diciendo eso Zac? — mierda, ¿Qué le digo? ¿Qué hago? —¡Responde de una maldita vez! —Sí. — dice mi bella nena. —¡Alaia! … — la interrumpo no quiero que siga hablando, pero ella me ignora. —Es una mala broma, lo siento señorita, es que Zac piensa que usted no lo quiere y quiso darle algo de celos, él quería que le siguiera el juego

