PV ALAIA ¡Me está besando!, ¡Oh por Dios! ¡Me está besando! Y lo peor de todo es que me encanta, sus labios son tan suaves, sin saber en qué momento mis manos decidieron tener vida propia, ya que se encuentran en su cabello, jalando suavemente, y pequeño gruñido sale de su boca. —Alaia sí no, nos detenemos ahora no podré hacerlo después, y la verdad ya hemos llegado. — dice cuando el barco se detiene, por lo que se aleja de mí. — Tus labios saben exquisitos, serán mi adicción personal — dice con una gran sonrisa, mientras que yo, todavía estoy en shock por el beso, creo que no debí seguir ese beso, no fue correcto, y él me mira con el ceño fruncido, como si pudiera saber lo que pienso. —Alaia, deja esa cara, el beso me encantó, y estoy casi seguro que no solo fue a mí, sino también a

