NARRADOR Zac entró a la habitación y encontró a Sara mirando hacia el techo. —¡Hola! — dijo casi en un susurro. Sara lo miró con una gran sonrisa cosa que a Zac le extrañó. —Amor, que bueno que llegastes, ¿Sabes por qué estoy aquí? —Al parecer comiste algo que te dio alergia, lo siento creo que mi madre no sabía a qué eras alérgica. —Descuida cielo, la verdad no recuerdo cómo llegué aquí, ni a qué hora llegaste a la mesa. — Zac estaba asombrado. ¿No se acordaba lo que había pasado? —¿No te acuerdas de nada? ¿En dónde te desmayaste? ¿Lo que viste por última vez? — Sara se puso muy seria. —No Zac, ¿Porqué? ¿De que me tendría que recordar? Zac estaba indeciso, pensaba que se enfrentaría a ella, pero al parecer ella no recordaba nada, y no sabía si alegrarse o preocuparse. Zac la

